martes, 12 de noviembre de 2013

Chona, al Pajarito, 6a+

Ahora que llega el frío tenemos que ir preparando las yemas y depurando la técnica para poco a poco pensar en repeticiones y nuevos proyectos. Así estamos aprovechando para realizar nuevas escaladas que en su día pasamos por alto.
Una vez en Cantocochino volvimos a sorprendernos por la cantidad de gente que había, y después de encontrar un hueco de milagro, nos dirigimos al Pajarito, para hacerle una visita tras largo tiempo. Aunque allí nos quedan unas cuantas vías, nos centramos en la Chona de la que teníamos buenas referencias y nos fuimos con muy buen sabor de boca por ser una vía bastante entretenida y recomendable.

La vía originalmente se inicia por una fisura (IV+) pero nosotros lo hicimos de frente, por una variante de chapas negras. Esta es una placa por la que navegamos en adherencia hasta alcanzar terreno más vertical, que con ayuda de las setas nos conduce a una reunión colgada, frente a un resalte (recomendamos saltarse esta reunión). En superar el resalte esta lo más complicado, tras ello disfrutamos de la placa hasta otra reunión al lado de una repisa donde anidan buitres. (6a+)

                                     






                                                      

                                                     
          
                                                

A continuación, iría el tercer largo (para nosotros segundo). Consta de tres chapas donde esta lo más delicado, luego tumba y esta lleno de agarres. En los croquis marcan una reunión hacia la mitad, pero es más cómodo llegar hasta el cuello cimero, donde hay un cuerno y un spits. (6a)


Tocamos cumbre superando un pequeño techito. Lo mejor es meter un friend en un hueco que hay, luego tirando de la seta y alzando el pie se supera bastante bien. (V+)



Para rapelar hay un cuerno con cordinos, a los pocos metros una reunión bien equipada. No hay que quedarse en la repisa, sino bajar otro breve escalón hasta el pie de la Vela y ya andando en dos minutos llegamos a las mochilas.

Entre semana a tocado volver disfrutando de los últimos días del "veranillo de San Martín" para que mi amigo Jose por fin tuviera su primer bautismo de escalada en La Tortuga después de que un día se me olvidara la cuerda y otro se nos averiara el coche a medio camino.


jueves, 7 de noviembre de 2013

"VALEN" y "DIEDRO NORTE", El Cancho de los Muertos.


Este sábado anunciaban algo de lluvia pero al final se disfrutó de un espectacular día soleado y en manga corta.
Nuestra intención era volver al Cancho de los Muertos, para mi gusto, de las cumbres más agradables de La Pedriza. Allí nos metimos en la Valen, una de las pocas vía que nos quedaban por hacer en esta pared, facilona pero recomendable.

El primer largo comienza con una sencilla trepada hasta el primer seguro de la Delicia francesa (recomendable chaparlo), para ir más a la derecha a coger la ancha fisura. No tiene más secreto que avanzar por ella arrastrándonos o jugando con el espolón de fuera. La fisura va estrechándose hasta desaparecer, entonces nos asomaremos un poco al volado de nuestra derecha para avanzar por buenas setas hasta la reunión. El largo esta completamente limpio pero se protege bien, siendo recomendable un friend gordo para el principio. (Vº)






Continuamos con el último largo, que supera el techo por la derecha por donde resulta más fácil. Al principio, si no lo conoces, quizás lo mires varias veces, te cuelges o hagas un amago de atacarlo pero no encuentres el equilibrio; acaba siendo un paso tan tonto que tiene su gracia. Pasado esto trepamos hasta la cumbre en busca de una U para descolgarnos. (IV+)



No nos fuimos sin volver a disfrutar antes de la fisura norte (V+) 100% recomendable. La fisura está limpia exceptuando tres clavos, y se protege muy bien. Lo mejor es llegar a la cumbre por la derecha.




Aprovechamos el destrepe por el callejón para apretarle a un 6a antes de bajar a reponer fuerzas con una buena comida y marcarnos próximos objetivos. 



Al martes siguiente volvimos, pero esta vez para hacer una ruta con la bici. Queríamos subir por las zetas hasta La Nava. Dejamos el coche en la barrera de entrada al parque y comenzamos la ascensión. Según subimos el tiempo empeoró y al comenzar las zetas nos acompaño una débil lluvia que junto al viento crecía en intensidad. Totalmente calados, en el último momento decidimos darnos la vuelta para volver otro día, con mejor tiempo y mejores vistas, no sin sufrir el frío de la bajada.